
La primera presencia romana en Ampurias supuso la construcción de un campamento romano estable del ejército, donde hoy en día se halla la ciudad romana, aunque la existencia de éste campamento no supuso la sumisión de la ciudad griega a la República, sino que ambas eran iguales. Esto ocurrirá con la venida a Hispania del cónsul Marco Porcio Catón. Tras desembarcar en Rosas, su ejército ( estimado entre 52.000 y 70.000 hombres ) se dirige a Ampurias. Tito Livio hace referencia a este hecho describiéndonos la ciudad:
«Ampurias estaba formada por dos ciudades separadas por una muralla. Una ciudad habitada por griegos de Focea, como los massaliotas, y la otra por hispanos. La ciudad griega, próxima al mar, estaba rodeada por una muralla de menos de 400 pasos. La ciudad hispana, más alejada de la costa, tenía una muralla de 3.000 pasos de perímetro (...) La parte de la muralla que miraba a tierra, bien fortificada, tenía una sola puerta vigilada por un magistrado por turno. Por la noche montaban la guardia en las murallas la tercera parte de los ciudadanos (...).»
Tito Livio, Ab urbe condita, XXXIV, 9.
En torno al 100 a.c, se construiría una ciudad romana de nueva planta, que convivió en pie de igualdad con la vieja colonia focense. Por otro lado a pesar de la igualdad, la presencia de Roma influyó tanto sobre el pequeño núcleo griego, que los propios griegos se fueron romanizando, hasta que durante el principado de Augusto, se les fue concedida la ciudadanía romana, lo que provocó que los núcleos griego y romano acabasen físicamente unidos, como consecuencia de la unificación de ambas ciudades bajo un mismo estatuto jurídico nos encontramos por tanto con el denominado municipium Emporiae. Conviene destacar que en cuanto al núcleo indígena Indika, conocemos algunos datos gracias a algunos pasajes de Estrabón y Tito Livio, quienes explican que la comunidad grecorromana y la indígena vivían separadas por un muro.
Mantendrá sus instituciones hasta la guerra civil entre Pompeyo y Julio César, fecha en la que el partido proPompeyo gana en la ciudad, lo que supondrá, tras la victoria de César, la anulación de su independencia y el establecimiento de una colonia de veteranos a su lado.
A partir del siglo I d.c, tras la conquista total de Iberia por Roma, Ampurias entró en decadencia, ensombrecida por el poder de Tarraco y Barcino. La primera, convertida en capital, hizo que las antiguas ciudades romanas de origen republicano entraran en un proceso de decadencia. A finales del I d. C. se empiezan a abandonar zonas de Ampurias y ciertos edificios se derrumban.
«Ampurias estaba formada por dos ciudades separadas por una muralla. Una ciudad habitada por griegos de Focea, como los massaliotas, y la otra por hispanos. La ciudad griega, próxima al mar, estaba rodeada por una muralla de menos de 400 pasos. La ciudad hispana, más alejada de la costa, tenía una muralla de 3.000 pasos de perímetro (...) La parte de la muralla que miraba a tierra, bien fortificada, tenía una sola puerta vigilada por un magistrado por turno. Por la noche montaban la guardia en las murallas la tercera parte de los ciudadanos (...).»
Tito Livio, Ab urbe condita, XXXIV, 9.
En torno al 100 a.c, se construiría una ciudad romana de nueva planta, que convivió en pie de igualdad con la vieja colonia focense. Por otro lado a pesar de la igualdad, la presencia de Roma influyó tanto sobre el pequeño núcleo griego, que los propios griegos se fueron romanizando, hasta que durante el principado de Augusto, se les fue concedida la ciudadanía romana, lo que provocó que los núcleos griego y romano acabasen físicamente unidos, como consecuencia de la unificación de ambas ciudades bajo un mismo estatuto jurídico nos encontramos por tanto con el denominado municipium Emporiae. Conviene destacar que en cuanto al núcleo indígena Indika, conocemos algunos datos gracias a algunos pasajes de Estrabón y Tito Livio, quienes explican que la comunidad grecorromana y la indígena vivían separadas por un muro.
Mantendrá sus instituciones hasta la guerra civil entre Pompeyo y Julio César, fecha en la que el partido proPompeyo gana en la ciudad, lo que supondrá, tras la victoria de César, la anulación de su independencia y el establecimiento de una colonia de veteranos a su lado.
A partir del siglo I d.c, tras la conquista total de Iberia por Roma, Ampurias entró en decadencia, ensombrecida por el poder de Tarraco y Barcino. La primera, convertida en capital, hizo que las antiguas ciudades romanas de origen republicano entraran en un proceso de decadencia. A finales del I d. C. se empiezan a abandonar zonas de Ampurias y ciertos edificios se derrumban.




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